Los cambios degenerativos de la columna pueden comprimir los nervios o la médula espinal y provocar dolor, adormecimiento, debilidad o limitaciones en las actividades diarias. Una evaluación cuidadosa permite relacionar los síntomas y la exploración física con los hallazgos de los estudios de imagen.
La cirugía se considera de acuerdo con el diagnóstico, la evolución de los síntomas, los tratamientos previos y los objetivos del paciente. Cuando una operación es apropiada, el plan se diseña en torno a la causa específica de la compresión o la inestabilidad, no solamente con base en las imágenes.




